Producto de la propagación del Covid-19, las celebraciones litúrgicas en la Arquidiócesis se realizarán sin asistencia de fieles.
 
 
Las últimas semanas no han sido fáciles. Sin duda que la propagación del Covid-19 a nivel mundial, en el país y región, han motivado a realizar numerosos cambios en la vida cotidiana. Y la Iglesia no ha quedado indiferente ante esto, pues el propio Papa Francisco anunció el pasado 15 de marzo modificaciones para la celebración de la Semana Santa en el Vaticano.
 
Ante este escenario, y tras los Decretos emitidos por la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos con sede en el Vaticano, el Arzobispo René Rebolledo Salinas comunicó este jueves 26 de marzo las indicaciones para vivir la Semana Santa 2020 en la Arquidiócesis.
 
El Pastor puntualizó que la Semana Santa “son días santos, porque al centro está Cristo y los misterios centrales de su vida: pasión, muerte y resurrección. Sus discípulos continuamos celebrando en la liturgia estos misterios y procuramos vivir desde ellos, porque también para nosotros, como lo fue para nuestro Señor, han cambiado definitivamente nuestra existencia. ¡Sí, para siempre! Por ello, son los días más grandes en el camino y en la vivencia de la fe. Sin duda, este año lo celebraremos con sentimientos muy especiales, por la ausencia física de los feligreses, el ambiente de conmoción y temor, la contemplación del sufrimiento en la vida de miles de hermanas y hermanos. Unimos pues nuestro dolor al de Cristo en la Cruz manifestando también nuestra confianza y esperanza en Él”.
 
Modificaciones en las celebraciones
 
Los principales cambios para la Semana Santa que se aproxima, es que todas las celebraciones serán de carácter privadas, es decir, sin la participación física de fieles, siendo transmitidas a través de los medios y redes sociales. Destacar que desde el templo Catedral, la transmisión se realizará a través de la señal de radio San Bartolomé, así como también vía streaming por las páginas de Facebook Revista Koinonía y RSB Chile.    
 
Para el Domingo de Ramos, se invita a los fieles a preparar sus ramos, los que serán bendecidos desde la Catedral y templos parroquiales. En tanto, la Misa Crismal, en la que se bendicen los óleos y se consagra el Crisma que se utilizan a lo largo del año en algunos sacramentos, que estaba prevista para el miércoles 8 de abril, día del sacerdocio ministerial, se posterga su celebración.
 
Para el Jueves Santo, en la santa Misa prevista para este día, el lavado de los pies se omite. Y en Viernes Santo, se invita a los fieles a seguir desde sus casas el retiro, cuya transmisión comenzará a las 10:00 horas por radio San Bartolomé y los medios ya indicados, finalizando a las 13:00 horas.
 
Para ese mismo día en la Catedral y en los templos parroquiales, se celebrará la Pasión del Señor a la hora establecida, teniendo presente  intenciones por enfermos, fallecidos y los que están sufriendo a causa de la pandemia. El Vía Crucis, por su parte, será de carácter privado, en las mismas condiciones anteriormente señaladas.
 
Finalmente, la Vigilia Pascual en Sábado Santo y la santa Misa en Domingo de Pascua, también serán de carácter privadas sin presencia física de feligreses en cada uno de los templos.
 
El Arzobispo convoca a seguir las transmisiones de estas celebraciones por su importancia decisiva en nuestra vida, como señalado, y desea a todos desde ya una bendecida Semana Santa.

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