∙      Las obras se centraron en la construcción de salas de clases, junto con el mejoramiento de cocina y comedor para los estudiantes.

Con la finalidad de cumplir con la nueva reglamentación exigida por el Ministerio de Educación y ofrecer mejores condiciones a sus estudiantes, el Colegio Parroquial de Andacollo realizó una importante inversión en su infraestructura, trabajos centrados en la remodelación de cocina y comedor, junto con la construcción de nuevas aulas para uso académico.

Las obras de construcción y mejoramiento, que se extendieron por cinco meses, fueron bendecidas por el Arzobispo René Rebolledo Salinas junto a la comunidad escolar este jueves 29 de agosto. “Nuestra comunidad educativa está muy ligada a la historia del pueblo mismo. Son 184 años de vida, lo que nos convierte en uno de los colegios católicos vigentes más antiguos del país. Hemos aportado en educación a tantos niños y jóvenes andacollinos. Estos mejoramientos son un sueño hecho realidad, ya que viene a responder a una medida exigida por la nueva Ley de Inclusión, para garantizar cobertura de estudios a todos los estudiantes. Siempre fuimos colegio básico, pero motivados en entregar una mejor formación, implementamos la enseñanza media, razones para invertir en la nueva infraestructura, esfuerzos que hoy se ven coronados con una hermosa construcción”, detalló Yenny Carmona, directora del establecimiento educacional.

La propia docente, se refirió a los desafíos que se presentan en los años venideros para la entidad educativa católica. “Existen muchos retos que debemos afrontar en el porvenir, ligados a cultivar los valores cristianos en el corazón de nuestros niños, tener una enseñanza óptima, formar personas de calidad humana y cristiana, entre otros. Ex alumnos traen a sus hijos o nietos a estudiar en nuestro colegio, reconociendo de cierta manera el legado de la educación que han recibido. Estamos felices por ello y por lo que hemos logrado en infraestructura, que viene a alentarnos en esta tarea de continuar inculcando el espíritu de servicio, entregados a la labor diaria, con fe y sentido del deber, apoyándonos unos a otros con lealtad”, puntualizó.