Ante la grave crisis que nos afecta como país

Cristo respuesta plena a los anhelos de nuestro corazón

    El pueblo se ha manifestado y sigue expresando sus grandes anhelos y derechos en convocatorias de tal magnitud, que a nadie dejan indiferente. Como Pastor de la Arquidiócesis de La Serena, comparto con la comunidad algunos aspectos de este momento histórico que hoy estimo relevantes. Me expreso en profunda comunión con mis hermanos Obispos de la nación, teniendo presente los documentos ya publicados por el Comité Permanente: Cuidar la convivencia: la paz es fruto de la justicia (declaración del 19 de octubre) y Levantarnos de la mano de la justicia y el diálogo (declaración publicada ayer, jueves 24 de octubre). Ambas declaraciones las hemos difundido en actos litúrgicos y encuentros, como también en todos los medios de comunicación social que nos han abierto generosamente sus puertas y a quienes agradezco estas muestras de gran colaboración. 

    En estos días de dolor y sufrimiento, pero también promisorios, reafirmamos una vez más y con gran convicción que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Él es nuestra vida, solamente en Él Chile encontrará vida verdadera, perenne, abundante y plena. Los intereses de nuestro pueblo, como también las demandas que emergen con fuerza, no podemos ni debemos soslayarlos. Como Iglesia decimos: ¡presente! Acompañamos en las exigencias del cumplimiento de los derechos del pueblo, pues la fe confesada, testimoniada y vivida en Cristo, nos desafía a asumir los retos del tiempo presente, abriendo de este modo las puertas de la vida a todos, dado que el Señor mismo acompaña como Buen Pastor nuestro camino de vida. 

    No tengamos miedo de anunciar también en estos días la centralidad de Cristo. En efecto, solo Él puede dar plenitud a las aspiraciones de nuestro pueblo. 

El camino del diálogo fecundo 

    Coincidiremos que el diálogo se demuestra en estas circunstancias como la mejor de las opciones para levantarnos y construir el país de hermanos que todos anhelamos. El Santo Padre Francisco ha manifestado el miércoles 23 de octubre en la audiencia general su esperanza que a través del diálogo se pueda trabajar para encontrar soluciones a la crisis y hacer frente a las dificultades que la han generado, por el bien de toda la población.    

    En este sentido, promovamos signos de paz y fraternidad en nuestras familias y comunidades. Es una oportunidad propicia para darles un contenido plenamente evangélico y profundo. Los encuentros de reflexión acerca de la situación que estamos viviendo como país son de vital importancia. Motivados por textos bíblicos y otros del Magisterio de la Iglesia, como también del Santo Padre Francisco, producirán abundantes frutos. De gran ayuda pueden ser documentos de la Conferencia Episcopal de Chile y del Comité Permanente, como también las homilías de los Te Deum.

Del Señor Jesús 

nos traes el amor y la paz 

    En la Oración por Chile a la Virgen del Carmen rezamos: Virgen del Carmen, María Santísima, Dios te escogió como Madre de su Hijo, del Señor Jesús nos traes el amor y la paz. Roguemos al Señor y a la Virgen Santa por nuestro pueblo y sus autoridades. Que a todos Él nos dé sabiduría para estar a la altura y responder con generosidad a las aspiraciones y anhelos que en estos días se están manifestando. 

    Encomendamos muy especialmente a los hermanos Romario Veloz Cortés y Kevin Gómez Morgado, que descansen en la paz del Señor. A sus queridas familias, Él les conceda el consuelo y la esperanza, fortalecidas también por la cercanía de las comunidades y nuestra oración.  

    La Serena, octubre 25 de 2019.

                                      +René Rebolledo Salinas

Arzobispo de La Serena

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