Colors: Cyan Color

  • El seminarista Héctor Fernando Calderón Vergara, originario de la comuna de El Monte en la región Metropolitana, dio este nuevo paso en su camino vocacional en la Eucaristía celebrada la tarde de este viernes 23 de agosto.   

La tarde de este viernes 23 de agosto en el templo Catedral de La Serena, el hasta ahora seminarista Héctor Fernando Calderón Vergara recibió el Ministerio del Diaconado, en celebración que fue presidida por el Arzobispo René Rebolledo Salinas y a la cual llegaron numerosos fieles de diversas comunidades eclesiales, tanto de la Arquidiócesis de La Serena como de la parroquia “San Francisco de Asís” de El Monte, de donde es originario el nuevo diácono.

 “Dar testimonio de la vocación que hemos recibido de parte del Señor, llevarlo a los feligreses para que vean que somos personas felices en Cristo y que estamos contentos de seguir esta vocación, es un gran desafío, el cual asumo con la motivación de formar parte de la Iglesia y demostrar que somos hombres y mujeres de Dios, creíbles ante los demás, para que ellos puedan también seguir y amar a Jesucristo, manifestando públicamente su fe en Él. Es una responsabilidad gigantesca ser seguidor de Cristo en estos días, pero la recibo con voluntad y amor, pues es mi anhelo comunicar al mundo la Buena Nueva del Resucitado”, destacó el nuevo diácono, quien desarrolla su trabajo pastoral en la parroquia “San Juan Bautista” de Coquimbo.

Su camino vocacional

Cabe destacar, que Héctor es oriundo de la parroquia "San Francisco de Asís" de El Monte, ubicada en la Provincia de Talagante. Realizó sus estudios de enseñanza básica y media en la escuela "Nuestra Señora del Carmen" en la Región Metropolitana, que luego pasaría a ser el Liceo de Hombres B126.

Ingresó al Seminario Mayor "Santo Cura de Ars" de La Serena en el año 2009 y desarrolló su experiencia pastoral en las parroquias “Ntra. Sra. del Carmen” de Monte Patria, “San Vicente Ferrer” y “El Santísimo Redentor” de Ovalle, “San Francisco de Asís” de Recoleta, “Santa Rosa de Lima” de Tongoy, “El Sagrario-La Merced” y “Ntra. Sra. de Lourdes” de La Serena, “San Luis Gonzaga” y “San Juan Bautista” de Coquimbo, donde actualmente desarrollará su servicio ministerial.

Mensaje del Arzobispo

En su homilía, el Arzobispo René Rebolledo recalcó que “de todo corazón acogemos el don de un nuevo diácono, camino al sacerdocio (…). Este don es la respuesta fiel del Señor al anhelo de su Iglesia, manifestado en las constantes plegarias de numerosas comunidades, a lo largo y ancho de la Arquidiócesis”.

Además, basándose en el texto bíblico, enfatizó que “los servidores en la Viña del Señor, están llamados a ser fieles al encargo recibido, cuando son bien aceptados y cuando no lo son. Lo fundamental es el servicio en el campo del Señor, en el modo en que Él lo ha practicado y enseñado. Por ello, el corazón debe estar pleno del sentido de la misión que se ha recibido, la que es, según el Evangelio, anunciar a las gentes que está cerca el Reino de Dios (Lc 10, 9)”. 

Igualmente, el Pastor Arquidiocesano agradeció la disposición de Héctor y “en la oración le pido al Señor que esta actitud sea permanente, por toda la vida. Un diácono en la Iglesia es un servidor, ante todo de Jesucristo el Señor y también de los hermanos, particularmente de los más pobres, indefensos y desamparados”.

Finalmente, convocó al nuevo diácono a tener presente que “¡Eres un servidor! Quien ama verdaderamente, se adelanta en el servicio y en la caridad para con los demás. Trata a todos con bondad y gran cercanía. Hoy, más que en el pasado, es necesario que los ministros de la Iglesia seamos sencillos, humildes, cercanos y con gran espíritu de servicio. Así nos quiere el Señor y de este modo es también grato a los fieles. Nuestro servicio, tu servicio, debe alcanzar hasta la Cruz, como el servicio del Maestro, que extendió sus brazos en la Cruz por amor a nosotros” indicó. 

Cuna de una vocación

En la especial ocasión, estuvo presente la madre del diácono en tránsito, Ángela Vergara Silva, quien manifestó con mucha emoción estar “muy feliz. Le deseo lo mejor a mi hijo en este nuevo paso que da en su camino vocacional. Estamos muy contentos como familia y también sus amigos, ex compañeros de trabajo, que desde El Monte viajamos a La Serena para acompañarlo en este importante momento”.

Por su parte, Julio Sepúlveda Concha, diácono permanente de la parroquia “San Francisco de Asís” de El Monte, de la Diócesis “San José” de Melipilla, y quien conoció el proceso vocacional del recién ordenado, señaló que “es una gran noticia para nosotros, es una vocación más en un tiempo en que nos hace mucha falta. La comunidad está toda expectante en este momento, la gente de las capillas en nuestra parroquia están orando por él, por su ministerio que recibió hoy, para que Dios lo acompañe y bendiga en su caminar”.

Numerosos feligreses, autoridades y organizaciones tanto sociales como eclesiales, participaron de la santa Eucaristía en la que, además, entregaron ayuda al prójimo.

Poco a poco fueron llegando las personas al templo Catedral de La Serena este domingo 18 de agosto, cada uno de ellos con un alimento no perecible en sus manos, con motivo de participar en la santa Misa en que se conmemoró el Día Nacional de la Solidaridad.

Y es que recordando la Pascua de San Alberto Hurtado, en la celebración presidida por el Arzobispo René Rebolledo Salinas y a la cual convocó la Pastoral Social-Caritas de la Arquidiócesis de La Serena, se rindió homenaje al santo chileno a través de un gesto solidario, siguiendo el ejemplo y legado del sacerdote jesuita.

En la ocasión, participaron también autoridades y representantes de las diferentes pastorales e instituciones de voluntariado de la zona, tanto del ámbito social como eclesial. Una de ellas fue Liliana Arias, directora de comunicaciones de la Cruz Roja de La Serena, quien invitó a “seguir apoyando a la gente que se encuentra en la calle. Todos los días llegan diferentes personas de diversos lugares y necesitan ayuda, por eso nos gustaría que nos ayuden a ayudar, porque la colaboración y corresponsabilidad es fundamental”.

Por su parte, el Director Arquidiocesano de Pastoral Social-Caritas, Patricio Alegre, comentó que “hoy hemos convocado a toda la comunidad a celebrar esta acción de gracias por el Día Nacional de la Solidaridad, día declarado por nuestro Congreso para poder recordar que todos los chilenos estamos llamados a tener un gesto solidario de corazón con cada persona que lo necesita. Por eso, como Iglesia hemos invitado a todas las instituciones que prestan un servicio de voluntariado en ayuda de los demás e igualmente a la comunidad en general, quienes han manifestado su caridad aportando con alimentos no perecibles que irán en directa ayuda de todos los hermanos que lo necesitan para subsistir cada día”.

∙      Bajo el lema “Él es la luz que ilumina todas las naciones”, fieles y devotos disponen su espíritu para vivir la tradicional festividad.

El próximo domingo 1 de septiembre tendrá lugar la Fiesta Chica en honor a El Niño Dios de Sotaquí, motivo por el cual este viernes 23 de agosto, a partir de las 19:15 horas, comienza la Novena preparativa para la festividad, programa que se extenderán hasta el sábado 31, incluyendo Adoración al Santísimo Sacramento y Eucaristías.

El Rector del santuario limarino, P. José Antonio López, extendió una invitación a la comunidad, destacando que “este año se cumplen 20 años de la Fiesta Chica, lo que convierte esta celebración en algo muy especial. De igual modo, nos acompañará el Cristo Peregrino, Pan de vida, dando un realce en el contexto de los preparativos para vivir el Congreso Eucarístico Arquidiocesano el próximo mes de noviembre. Insto a la comunidad en general a participar y congregarse para orar ante Jesús sacramentado por las diversas intenciones, tanto comunitarias como personales. Sean todos bienvenidos”.

Programa

Fiesta Chica 2019

El Niño Dios de Sotaquí

Del 23 al 30 de agosto

19:15 horas Hora Santa ante Jesús Sacramentado

20:00 horas Eucaristía

Sábado 31 de agosto

16:00 horas Bautizos

19:15 horas Adoración al Santísimo Sacramento, Pan de Vida

20:00 horas Santa Misa último día de Novena

21:00 horas Procesión con el Cristo Peregrino, Pan de Vida

22:00 horas Vigilia de oración y de acción de gracias por los 20 años de la fiesta chica

Domingo 1 de septiembre

07:00 horas Misa de varones

08:00 horas Santa Misa

09:00 horas Santa Misa

10:00 horas Traslado imagen de El Niño Dios al sector de Los Paltos

12:00 horas Santa Misa

16:00 horas Eucaristía Solemne de fiesta. Conmemoración 20 años Fiesta Chica

17:00 horas Solemne procesión por las calles del pueblo de Sotaquí

20:00 horas Santa Misa

21:00 horas Santa Misa de clausura y subida de la imagen El Niño Dios

El Arzobispo Emérito se traslada este viernes 16 de agosto a la ciudad de Viña del Mar.

Con casi 83 años de vida y luego de 23 años de haber llegado a la Arquidiócesis de La Serena, el Arzobispo Emérito Manuel Donoso Donoso se traslada a la región de Valparaíso este viernes 16 de agosto, según sus palabras, por motivos de salud. Por tal razón, quisimos conocer un poco más de su testimonio de fe en el apostolado que desarrolló en la Iglesia presente en las provincias Elqui y Limarí.

¿Cuáles son sus sentimientos al partir de La Serena tras 23 años de su llegada a la zona?

Me voy con sentimientos de haber sido bien recibido. Intenté aprender lo más posible de esta zona tan distinta, puesto que yo había vivido en Santiago, también unos años en Concepción, conocía Valparaíso, estuve un año estudiando en Europa, pero es acá es distinto. Sin embargo, puedo decir que fue un tiempo muy bueno y que me ayudó mucho conocer esta realidad.

¿Cómo evaluaría su ministerio sacerdotal y episcopal?

Ser ministro significa ser un servidor y por tal motivo uno tiene que ubicarse. Debo confesar que eso me costó un poco. Hubo algunas cosas que no sabía bien, porque no conocía la realidad de aquí. Aun así, cuando llegué las personas me ayudaron bastante y me decían las cosas, lo que agradezco. Por ejemplo, recuerdo con cariño los encuentros junto a los jóvenes, quienes siempre hacían preguntas y yo nunca evadí las respuestas, creo que es muy importante siempre contestar. 

En esta zona hay más de 480 pueblos que visitar, muchos de cordillera, en donde se recibe y aprende muchísimo, especialmente al conocer a los fieles que uno está sirviendo. 

Tras el terremoto del año 1997, en donde cayeron muchas Iglesias, iba recorriendo cerca de Combarbalá. En la ocasión, un hombre se encontraba pidiendo transporte en la carretera y lo llevamos. Él desconocía quién era yo, como tampoco yo sabía quién era él. En ese instante, realiza una sugerencia respecto a los templos que se estaban construyendo en el proceso de reconstrucción, puesto que no poseían la torre que lleva la cruz arriba, la que según me contó utilizaban para orar desde lejos cuando no tenían posibilidad de acudir a las celebraciones. Encontré que su opinión era muy válida y fue algo que nunca olvidé, por lo que mandé a que se le incorporara la torre a las Iglesias ya construidas, ya que la forma en que se vive la fe es para los habitantes del lugar, por lo que hay que propiciar aquello. Es primordial la comunicación.

¿Qué aspectos de su apostolado en la zona podría destacar como más importantes?

Acompañar a una comunidad que tiene una religiosidad distinta y que es buena en sí misma, que se aprecia en la fiesta de Andacollo y en las que se viven en los diferentes pueblos de la zona, ya que las procesiones son muy importantes. 

Intenté visitar todos los lugares y propiciar que hubiera consejos de laicos, pero que sean verdaderos, es decir, que se escuchen sus apreciaciones y opiniones respecto la vida pastoral, que los acuerdos sean tal y no impuestos, para que todos puedan presentar lo que consideren significativo.

¿Qué experiencias nos puede compartir de su servicio en el Centro Penitenciario de Huachalalume? 

En mi último tiempo, ya como Arzobispo Emérito, me dediqué a acompañar a los hermanos privados de libertad. Yo iba como persona que escucha y que tiene un ministerio de difundir la Palabra de Dios. Sin embargo, debo decir que ellos me hicieron pensar bastante, ya que ahí hay gente que reflexionó sobre los errores que cometieron y están arrepentidos. 

Sin duda, lo que yo encuentro más lindo son las visitas que reciben, lo que les da una luz de esperanza, por eso yo invito a que se acerquen a ellos. Yo trataba de transmitirles el Evangelio de cuando Jesús manifiesta que quienes están en la cárcel son los más pequeños de sus hermanos y así les hacía sentir, que entendieran el peso de estas palabras, que el Señor los recibe y acoge como verdaderos hermanos.   

¿Cuál es el mejor recuerdo que se lleva de la Iglesia que peregrina en las provincias Elqui y Limarí?

Los mejores recuerdos están ligados a Andacollo, especialmente en los gestos de la gente que son muy bonitos, como cuando suben a pie hasta el Santuario y eso es muy valioso. Yo nunca pude realizarlo por mi edad, pero en general las fiestas de todas las parroquias y capillas son muy hermosas. Si bien son momentos en que uno se cansa, especialmente por la gran cantidad de Misas que se celebran, eso me hace comprender a los párrocos y sacerdotes por el agotamiento que se genera, pero resulta todo tan lindo, porque son entregas hechas con el alma y cuando se preparan con cariño por las comunidades resultan formidables.

Recuerdo cuando un Nuncio Apostólico visitó la Arquidiócesis y correspondió visitar Andacollo. En el momento en que los padres integrantes de los Bailes Religiosos levantaban a sus hijos bebés, presentándolos al Señor y a la Virgen, él me manifestó “nunca me habían hecho llorar”, porque es un gesto muy hermoso y valioso. Por eso, yo les digo a ellos mismos que se dejen llevar por el sentimiento y se conmuevan, porque me parece una experiencia única. 

¿Qué consejo usted podría dar al Pueblo de Dios de la Arquidiócesis para continuar dando testimonio de la fe en tiempos difíciles?

Lean la carta que el Papa Francisco les dirigió y crean que son Pueblo de Dios. ¿Quién es el Pueblo de Dios? Es el Papa, los Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y todos ustedes. ¡Todos somos Pueblo de Dios! 

Es importante entender que el Señor no sólo actúa en el Papa y los Obispos, Él actúa en todas las personas: cuando un joven comienza a crecer y recibe sus sacramentos, participa de la pastoral, ayuda a los adultos mayores, se ven tantas acciones hermosas en las comunidades. Porque así nos dice el Papa, que todo bautizado es parte del Pueblo de Dios y cada uno ha sido llamado por su nombre.

En este sentido yo les he dicho a ustedes que no me digan monseñor, porque yo me llamo Manuel, ese es el nombre que recibí en el bautismo y con el que consagré mi vida al Padre. Por eso si usted está grande y trabajando en una parroquia, comprenda su valor, vaya donde el sacerdote y llamándolo por su nombre le manifiesta sus inquietudes, opiniones, sugerencias e ideas, porque la participación es muy importante, eso para mí es clave.

¿Qué palabras finales le gustaría dedicar a la comunidad arquidiocesana?

Estos 23 años han sido muy significativos para mí. Pronto cumpliré 83 años y hace un par de meses tuve algunas complicaciones de salud por lo que los médicos manifestaron su preocupación. Por este motivo me voy junto a mi hermana Laura, quien me ha apoyado, a la ciudad de Viña del Mar. 

Pero no ha estado exento de problemas mi partida, ya que como escuché por ahí “trasladar a un Obispo es complicado, es como trasladar a una casa chica un mueble grande y antiguo, porque no cabe, es delicado, que hay que sacarle un pedazo…”. Pero simplifiquemos las cosas, yo hago esto porque lo necesito y me va a hacer bien, no me voy de ustedes, siempre estaré aquí y los sentiré en mi corazón. Pero estoy contento, agradezco la ayuda de mi hermana que ha sido enorme. Yo llevo 10 años viviendo en la casa de ella, ahora vamos a arrendar un lugar en común.

Estoy muy agradecido del Señor, espero morir en este ministerio y siendo cercano a la gente, puesto que el Obispo sin personas no es nada. Si bien me voy, espero que alguna vez pueda volver. Le agradezco a Él por esta oportunidad grande que he tenido y que sigo manteniendo, ya que uno es Obispo hasta el fin.

Así que muchas gracias por todo, vale la pena conocer a Jesucristo, la devoción mariana es importante, pero siempre tengan presente que Dios es el número uno y necesitamos conocer más su Palabra.

  • Este viernes 23 de agosto a las 19:00 horas en el templo Catedral, Héctor Fernando Calderón Vergara dará un nuevo paso en su camino vocacional.

Ad portas de finalizar el Mes de la Solidaridad, la comunidad de la Arquidiócesis de La Serena será testigo de un verdadero testimonio de fe, ya que el seminarista Héctor Calderón Vergara, quien actualmente realiza su trabajo pastoral en la Parroquia "San Juan Bautista" de Coquimbo, recibirá el ministerio del diaconado el próximo viernes 23 de agosto a las 19:00 horas, en la Eucaristía que presidirá el Arzobispo René Rebolledo Salinas en el templo Catedral.

Cabe destacar que Héctor es oriundo de la parroquia "San Francisco de Asís" de El Monte, ubicada en la Provincia de Talagante, realizando sus estudios de enseñanza básica y media en el Colegio "Nuestra Señora del Carmen" en la Región Metropolitana. Posteriormente, inició sus estudios de enfermería, pero en poco más de un año recibió el llamado del Señor y el 7 de marzo del 2009 ingresó al Seminario Mayor "Santo Cura de Ars" de La Serena, iniciando así su formación rumbo, Dios mediante, al sacerdocio.

Desde entonces, su camino pastoral lo ha desarrollado en diversas comunidades de la zona, como en las parroquias San Vicente Ferrer y El Santísimo Redentor de Ovalle, San Francisco de Asís de Recoleta y Ntra. Sra. del Carmen de Monte Patria en la Vicaría del Limarí. En tanto, en La Serena sirvió en las parroquias El Sagrario-La Merced y Ntra. Sra. de Lourdes, mientras que en Coquimbo compartió junto a los feligreses de San Luis Gonzaga de la ciudad puerto, Santa Rosa de Lima de Tongoy y, actualmente, en la parroquia San Juan Bautista.

El hasta ahora seminarista, aprovechó la ocasión para invitar a la comunidad "a participar de esta especial celebración. Es un anhelo que me puedan acompañar en este día, para que todos puedan asistir y ser testigos del amor del Señor, como también manifestar nuestra fe en Él asistiendo a celebrar mancomunadamente la resurrección de Cristo, orando por mi camino vocacional. Así que están todos invitados para este viernes 23 de agosto a partir de las 19:00 horas en el templo Catedral de La Serena y demostrar que somos personas felices en Cristo, porque a pesar que es una responsabilidad gigantesca, asumo con mucha esperanza este nuevo desafío".

Entre el 5 y 8 de agosto, los sacerdotes de la Arquidiócesis reflexionaron en torno al autocuidado personal y en el ejercicio del ministerio.    

Iniciando la mañana del lunes 5 de agosto en el Seminario Mayor “Santo Cura de Ars” de La Serena, los sacerdotes que sirven en las diversas parroquias, comunidades e instancias pastorales de la Arquidiócesis, participaron de la tradicional Jornada de Formación Permanente del Clero, la que tuvo como tema central el autocuidado personal y en el ejercicio del ministerio.

“Esta es una semana de reflexión y de introspección para cada uno de nosotros, donde volvemos a nuestra raíz más plena y pura, que es justamente el amor al Señor en torno al servicio pastoral que desarrollamos en cada una de las comunidades”, destacó el P. Cristián Sánchez, secretario de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Presbiteral.

Formación y reflexión

Desde el día martes, la formación se trasladó hasta la Casa de Ejercicios “El Tránsito”, donde uno de los expositores fue el P. Luis Migone, sacerdote proveniente de la Arquidiócesis de Santiago y director espiritual en el Seminario Mayor de los Santos Ángeles Custodios en la capital del país, quien expresó que “la idea es ir descubriendo lo que soy a través del Señor, en su Palabra, pero también gracias a la ayuda de los hermanos en el ministerio. Cuando logro descubrir eso, puedo servir de la manera óptima. Siempre es importante participar de este tipo de encuentros, aunque debemos considerar que la formación es permanente, que la vivimos en procesos y que contantemente estamos en crecimiento para ser lo que somos y al servicio de los demás. No todo está resuelto. Debemos estar abiertos a nuevos procesos siempre”.

Y para el cierre de la jornada, se reflexionó sobre los principales aspectos del Motu Proprio: Vos estis lux mundi, documento del Papa Francisco en relación a las nuevas normas contra quien abusa o encubre, presentación a cargo de Pilar Ramírez, Coordinadora del Consejo Nacional de Prevención de Abusos y Acompañamiento a las Víctimas de la Conferencia Episcopal de Chile. “Queremos ir aplicando estas nuevas disposiciones y elementos que vienen a ordenar el tratamiento para quienes denuncien ser víctimas de abusos sexuales por parte de clérigos, religiosos y religiosas. Dictamina como debe ser recepcionada la información, las facilidades, obligaciones y procedimientos que se deben proporcionar de forma clara y precisa. Esto que nos entrega la Santa Sede debemos conjugarlo con las prácticas que  hemos llevado hasta ahora en la Iglesia chilena”, detalló.  

Peregrinación a Andacollo

En el marco de la Jornada Teológica, los sacerdotes, presididos por el Arzobispo René Rebolledo Salinas, peregrinaron hasta el Santuario “Ntra. Sra. del Rosario” de Andacollo, con motivo de agradecer al Señor y encomendarse a la Virgen del Rosario, Santa Patrona de esta circunscripción eclesiástica.

En la ocasión, el P. Juan Rivera, administrador parroquial en "San Luis Gonzaga" de Coquimbo, detalló que "esta formación nos permite entrar en esa dimensión espiritual de reflexión sobre nuestro ministerio, el caminar y la propia vida. De igual modo, sabemos que nuestra Madre siempre será nuestra intercesora y la Patrona de nuestra Arquidiócesis, es por ello que subimos hasta su Santuario con la intención de consagrar nuestro ministerio y que este caminar lo hagamos junto a su manto protector. Por eso, es que todos los años venimos como peregrinos a rezarle y renovar nuestro compromiso con Ella y el Señor".

Acogida y gratitud

Tras recibir la formación, el P. Ángel Pizarro, Vicario Judicial de la Arquidiócesis, manifestó la importancia de ir formándose en temas tan relevantes para la vida sacerdotal. “La actualización del servicio teológico - pastoral que vamos realizando contantemente es fundamental en la vida consagrada al servicio de Jesús y su pueblo, sobre todo debido a los últimos acontecimientos que han marcado la vida de la Iglesia. Es fundamental ir trabajándolos para prestar un mejor servicio a la comunidad”, puntualizó.  


Cabe destacar, que al finalizar se efectuó un almuerzo fraterno en el cual el personal consagrado y funcionarios del Arzobispado agradecieron el servicio y ministerio de don Manuel Donoso Donoso, Arzobispo Emérito de La Serena y quien el próximo viernes 16 de agosto se despide de la Arquidiócesis para establecerse en la ciudad de Viña del Mar.

Lo más visto