El narco pidió que se le entregaran seis botellas de agua, tapones para los oídos y pasar dos horas en un patio de la cárcel. Las autoridades creen que "piensa en una fuga usando un helicóptero"
Las quejas de Joaquín “El Chapo” Guzmán sobre la falta de actividades al aire libre pueden ser parte de un plan para escapar de la detención antes de su sentencia el próximo mes, según los funcionarios federales.

Una abogada del Chapo Guzmán le pidió a un juez federal que interviniera por las condiciones de prisión “crueles e inusuales” para el narcotraficante detenido en una prisión federal en Nueva York.

En los más de dos años que ha estado detenido, no tuvo acceso al aire fresco ni a la luz solar natural, y se ve obligado a ponerse papel higiénico en los oídos para tapar el ruido fuerte de la prisión, escribió su abogada en una carta al juez.

Estados Unidos emitió una respuesta a las acusaciones, diciendo que el único espacio para hacer ejercicio al aire libre en las instalaciones es un techo con una malla metálica

Esa instalación fue el sitio de un intento de fuga de la cárcel en 1981. En esa ocasión, los cómplices del reo robaron un helicóptero para acercarse a ese patio de la cárcel y cortar el alambre que la protege. Cuando no lo lograron, decidieron estrellar la aeronave contra la red y lanzaron una pistola. Aunque el escape se frustró, el incidente concluyó tras un enfrentamiento entre dos reclusos armados y más de 100 policías y guardias.

“En este caso, cualquier tiempo de ejercicio al aire libre sería particularmente problemático para este acusado”, dijeron las autoridades del penal.

“El acusado ha planeado y ejecutado con éxito elaboradas fugas de dos instituciones penales de alta seguridad. Como se detalla en el juicio, una de las fugas del acusado involucró la construcción de un túnel sofisticado y ventilado que se extendió por más de 1,6 kilómetros. Ciertamente, una vía de escape en la azotea, usando un helicóptero, o cualquier medio relacionado sería elemental en comparación”.

Guzmán, otrora líder de un sangriento cartel de drogas en México, fue condenado en febrero por dirigir una empresa criminal y otros cargos relacionados con las drogas. Será sentenciado el 25 de junio.

Ha estado detenido por 27 meses en Estados Unidos y está en régimen de aislamiento en una celda sin ventanas de 3 x 2,5 metros en Manhattan, según su abogada defensora Mariel Colón.

En la carta al juez, la abogada describió lo que ella llamó una serie de castigos contra el narcotraficante. La luz siempre está encendida en su celda, lo que lleva a un “grave problema de falta de sueño”, escribió.

Además de la falta de luz natural, el aire acondicionado en su celda es tan fuerte que no puede dormir por el ruido, dijo su abogada. Como resultado, Guzmán ha estado empleando papel higiénico como tapones para los oídos, y se queja de dolores de cabeza diarios y de oídos que le imposibilitan el uso de auriculares.

“La razón de la restricción es simple: si hubiera una emergencia, un preso no podría escuchar a los guardias alertando al preso del problema. Los presos también podrían usar los tapones para los oídos como un truco para ignorar, o pretender no escuchar, las órdenes de los guardias“, dijo el Gobierno.

La abogada le pidió al juez que ordene a la Oficina de Prisiones que le otorgue al Chapo Guzmán acceso a dos horas de ejercicio al aire libre por semana, tapones para los oídos y la misma oferta de alimentos y bebidas que otros reclusos.

Pero el gobierno dijo que tiene acceso a “varios tipos diferentes de equipo para hacer ejercicio, incluyendo una bicicleta estática y una máquina elíptica, y una ventana ventilada que proporciona al acusado acceso a aire fresco y luz solar”.

El Gobierno ha pedido que Guzmán sea puesto bajo condiciones de detención restrictivas para evitar que maneje el Cartel de Sinaloa desde prisión, coordine una fuga de la prisión o dirija ataques contra personas que él cree que están cooperando con el gobierno, de acuerdo con el documento.

Respondiendo al pedido de comprar artículos de primera necesidad en la tienda para presos, los fiscales sugieren que no se relaje la restricción que impide que Guzmán los compre. Alertan que con estos podría elaborar armas improvisadas para atacar a los guardias o incluso a sus propios abogados.

En noviembre de 2000, Mamdouh Mahmud Salim, quien estuvo encarcelado en la zona de máxima seguridad por cargos de terrorismo, roció salsa picante a un guardia para cegarlo y le apuñaló un ojo con un peine de plástico que afiló. Posteriormente, Salim atacó a sus abogados.

Lo único que le han concedido al narco mexicano es adquirir seis botellas de agua cada semana. Hace un mes, el Buró Federal de Prisiones (BOP) revisó su pedido y lo consideró razonable. Guzmán aseguraba que el agua de la canilla le irritaba la garganta.

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