Un avión Boeing 737 de Ethiopian Airlines con destino a Nairobi se estrelló a primera hora el domingo causando la muerte de los 149 pasajeros y los ocho tripulantes, dijo la aerolínea.
 
La aeronave siniestrada es del mismo modelo que la que se estrelló durante un vuelo de Lion Air en Indonesia en octubre.
 
El vuelo del domingo dejó el aeropuerto de Bole en Addis Abeba a las 0538 GMT, antes de perder contacto con la torre de control solo minutos más tarde, a las 0544 GMT.
 
“El presidente ejecutivo del grupo, Tewolde GebreMariam, que se encuentra en el lugar del accidente, lamenta informar que no hay supervivientes”, dijo la aerolínea en una nota de prensa con una foto en la que aparece un hombre que sostiene un trozo del avión siniestrado dentro de un gran cráter.
 
En el pasaje había 32 kenianos, 18 canadienses, nueve etíopes, ocho italianos, ocho chinos, ocho estadounidenses, siete británicos, siete franceses, seis egipcios, cinco holandeses, cuatro indios, cuatro eslovacos, tres austriacos, tres suecos, tres rusos, dos marroquíes, dos españoles, dos polacos y dos israelíes.
 
En el aeropuerto de Nairobi, muchos familiares de pasajeros estuvieron esperando durante horas información de las autoridades del aeropuerto. Algunos se enteraron de la caída por periodistas.
 
“Sólo estamos esperando a mi madre. Esperamos que tomara un vuelo diferente o se retrasara. No está contestando su teléfono”, dijo Wendy Otieno, agarrando su teléfono y llorando.
 
Robert Mutanda, de 46 años, esperaba a su cuñado, un ciudadano canadiense.
 
“No, no hemos visto a nadie de la aerolínea ni del aeropuerto”, dijo a Reuters tres horas después de que se perdó contacto con el vuelo. “Nadie nos ha dicho nada, solo estamos aquí esperando lo mejor”.
 
 
 
En una rueda de prensa, GebreMariam informó que en el avión viajaban pasajeros de 33 países.
 
Los funcionarios de Kenia no llegaron al aeropuerto hasta la cinco horas después de que el avión cayó.
 
James Macharia, el secretario del gabinete de transporte, dijo que se enteró del accidente a través de Twitter.
 
“VELOCIDAD INESTABLE” El vuelo ET 302, número de registro ET-AVJ, se estrelló cerca de la ciudad de Bishoftu, a 62 kilómetros al sureste de la capital, Addis Abeba, dijo la aerolínea. “El piloto mencionó que tenía dificultades y que quería regresar. Se le dio la autorización (para regresar)”, dijo Tewolde durante su conferencia de prensa. El vuelo tuvo una “velocidad vertical inestable” después del despegue, dijo Flightradar24 en su cuenta de Twitter. El avión se rompió en muchos pedazos y resultó calcinado severamente, dijo un reportero de Reuters en el lugar del accidente. La aerolínea anteriormente había identificado incorrectamente el número de modelo del avión, pero luego confirmó que se trataba de un 737 MAX 8. No está claro qué causó el accidente. Boeing envió sus condolencias a las familias y dijo que estaba preparado para ayudar en la investigación.
 
“Un equipo técnico de Boeing se está preparado para ofrecer ayuda técnica a solicitud y bajo la dirección de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de los Estados Unidos”, dijo la compañía en un comunicado. Esta es la segunda caída reciente de un modelo 737 MAX 8, la última versión del avión de un pasillo de Boeing que entró en servicio por primera vez en 2017. Un aparato del mismo modelo se estrelló en el mar de Java poco después del despegue de Yakarta el 29 de octubre, matando a las 189 personas a bordo del vuelo de Lion Air.
 
La causa de ese accidente todavía está bajo investigación.
 
Un informe preliminar de noviembre, antes de que se recuperara la grabadora de voz de la cabina, se centró en el mantenimiento y la capacitación de la aerolínea y la respuesta de un sistema antibloqueo de Boeing a un sensor recientemente reemplazado, pero no ofreció una razón para el accidente. Se espera un informe definitivo a finales de este año. El avión es la última versión de la familia 737, el avión de pasajeros moderno más vendido del mundo y uno de los más fiables de la industria.
 
 
 
 
 

El pasado 27 de febrero se reveló que el régimen de Nicolás Maduro sacó 8 toneladas de oro del Banco Central de Venezuela. la semana pasada, según la policía de Uganda, entraron al país de contrabando 7,4 toneladas de oro venezolano
Ángel Alvarado, diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela, aseguró que parte de las 8 toneladas de oro que fueron extraídas del Banco Central de Venezuela (BVC) a fines de febrero aparecieron en Uganda. Sin embargo, señaló que faltan 0,6 toneladas. El cargamento está retenido por ser parte de un contrabando.

“Le recordamos a Uganda que ese oro fue sacado ilegalmente de Venezuela y que el BCV está siendo usurpado”, denunció Alvarado.

El pasado 27 de febrero, Reuters aseguró que al menos ocho toneladas de oro fueron sacadas de las bóvedas del BCV para, presuntamente, venderlas fuera del país.

La policía de Uganda denunció que el oro llegó al país de manera ilegal la semana pasada.

El Gobierno de Uganda anunció una investigación para saber cómo entraron al país 7,4 toneladas de oro. Según el diario español "El País", las indagaciones se centran en las recientes importaciones que han llegado a la mayor refinería de oro del país, valoradas en 300 millones de dólares.

La refinería (AGR, por sus siglas en inglés) reconoció que el oro provenía de América del Sur, pero no dio más detalles y rechazó las acusaciones de contrabando, indicó "El País".

"Se han proporcionado todos los documentos requeridos [a la policía] ... Las transacciones de AGR son legales y las documentaciones son legítimas en un 1.000%", dijo a la agencia Reuters la compañía. Sin embargo, Fred Enanga, portavoz de la policía de Uganda, dijo que los informes de los servicios de información indicaron que AGR recibió un envío de 3,8 toneladas el 2 de marzo, y otro de 3,6 toneladas dos días después. "Pero ninguno de los envíos pasó por los puntos oficiales de entrada de la aduana", señaló.

Tres días después de la llegada de estos cargamentos la policía entró en las oficinas de AGR y encontró el lote de 3,6 toneladas, pero el primer envío había desaparecido. "Estamos muy interesados en que nos indiquen dónde están las 3,8 toneladas de oro", sostuvo Enanga. Según el diario estatal New Vision el oro provenía de Venezuela.

En busca de cercar financieramente a la administración de Nicolás Maduro, Estados Unidos ha establecido sanciones y ha pedido a compradores internacionales de oro dejar de hacer negocios con su gobierno.

Después de ese exhorto, la firma Noor Capital en Abu Dabi, que había comprado tres toneladas de oro al Banco Central venezolano en enero, dijo que no tenía previsto adquirir más barras en Caracas hasta que se estabilizara la situación.

Y el Banco Central de Venezuela tuvo que suspender la venta de al menos otras 15 toneladas de oro de sus reservas a Emiratos Árabes, a cambio de euros en efectivo para financiar sus importaciones, según fuentes de alto gobierno a Reuters.

Las ventas de lingotes son casi la única alternativa que tiene Maduro para obtener liquidez, ante la merma de los ingresos petroleros y el cierre de casi todas las opciones de financiamiento internacional por las severas sanciones que le impuso Washington para presionar su salida del poder.

Unas 20 toneladas de oro monetario dejaron de estar en manos del emisor en 2018, según los balances del BCV. Al cierre del año quedaban unas 140 toneladas de oro en reservas, el volumen más bajo en 75 años, según los datos oficiales.

En el Banco de Inglaterra hay otras 31 toneladas de oro del Banco Central venezolano, que ha hecho gestiones para retirarlas. Pero el canciller del país sudamericano, Jorge Arreaza, denunció el miércoles que la entidad británica mantiene bloqueados los activos de Venezuela.

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